Las 5 heridas emocionales que te hacen sufrir y reaccionar

Imagina que hace tiempo te hiciste una herida en el hombro, pero no te las has curado bien y te sigue doliendo. Cuando sales a la calle, vas vestido y tu camisa impide que la herida se vea.  De pronto te encuentras con un viejo amigo que se alegra mucho de verte y para saludarte te da unas palmadas en el hombro. En ese momento tú gritas: –«¡¡¡Ahh, pero ¿qué haces? ¿estás tonto? me has hecho daño!!!»

¿Qué ha pasado? Tu amigo no quería hacerte daño, pero a ti te ha dolido, porque eres tú quien tiene la herida.

Todos vivimos situaciones que nos hacen daño pero creemos que la culpa es del otro y lo que hacemos es reaccionar, enfrentándonos para defendernos, sin pararnos a pensar por qué nos ha dolido.

injusticiaLise Bourbeau explica en su libro Las 5 Heridas Que Impiden Ser Uno Mismo que todos tenemos heridas emocionales que nos harán sufrir toda la vida si no tomamos conciencia de ellas y las sanamos.

Estas heridas emocionales nacen en nuestra infancia al vivir situaciones en las que nos sentimos rechazados, abandonados, humillados, traicionados o vivimos injusticias.

Las heridas no dependen de la situación que vive el niño, sino de cómo él la interpreta. Por ejemplo, un niño al que sus padres lo dejan con los abuelos porque ellos tienen que trabajar, podría sentirse rechazado, y otro en esa misma situación podría sentirse abandonado.

A medida que la situación se va repitiendo y para no volver a sentir el mismo dolor, el niño empieza a desarrollar un tipo de personalidad que le permitirá protegerse.

Y a la vez, su cuerpo irá mostrando en su apariencia física qué heridas emocionales tiene. 

Conocer los detalles de estas heridas emocionales te ayudará a tomar conciencia de cuál o cuáles son las que tú tienes y así puedas entender tu comportamiento y trabajar para sanarlas.

 Las 5 heridas emocionales son:

  • el rechazo,
  • el abandono,
  • la injusticia,
  • la humillación
  • y la traición.

Rechazo: Una persona que tiene la herida emocional del rechazo tiene su origen en situaciones de su infancia donde él interpretaba que lo estaban rechazando, por ejemplo, si había heridas emocionales - rechazofavoritismo por los padres hacia uno de los hermanos, cuando lo castigaban en su habitación, cuando los amigos del cole no querían jugar con él, etc..

Estas situaciones le generaban pensamientos del tipo: –no sirvo para nada, lo que yo digo no es importante, no soy bueno para esto, etc. De modo que el rechazo que percibe en los demás lo hace propio, y esos pensamientos perdurarán toda su vida mientras no sane esta herida. 

Por miedo a ser rechazado y volver a sufrir ese dolor, tendrá una tendencia a apartarse de los demás y por eso las personas con esta herida desarrollan una personalidad solitaria, donde prefieren la soledad antes que las masas.

Abandono: La herida del abandono puede surgir heridas emocionales - abandonocuando los papás trabajan mucho y no están en casa, cuando llega un nuevo bebé a la familia, etc.

Esta herida conlleva una personalidad dependiente, donde la persona que la sufre hace un drama cuando por ejemplo, su pareja llega tarde a casa y no le avisa. 

Sus pensamientos y frases son: -no me abandones, no me dejes, pobrecito de mi, ya no soporto más, etc., y vive como víctima cada situación donde se siente abandonada, donde siempre busca el apoyo de los demás. 

Su mayor miedo es quedarse solo, pero la paradoja es que al final su comportamiento le lleva a quedarse solo.

Injusticia: Esta herida suele aparecer cuando hay favoritismo hacia alguno de los hijos o heridas emocionales - injusticiacuando los padres son muy fríos o poco afectivos.

Desarrollan una personalidad rígida y perfeccionista, lo cual le genera una insatisfacción permanente.

Sus pensamientos y expresiones más comunes son: -justamente eso es lo que quiero, ¿estás de acuerdo que es justo?, exactamente eso es lo que debes hacer-. Son esas personas que cuando están en un restaurante con sus amigos y unos comieron o bebieron más que otros, prefieren que cada uno pague lo suyo porque consideran que es lo justo.

heridas emocionales - humillaciónHumillación: Esta herida puede aparecer cuando los padres avergüenzan a su hijo, lo ridiculizan o lo comparan con otros niños o con sus hermanos.

Desarrollan una personalidad masoquista, donde se avergüenza de sus actos y se deprimen fácilmente, pues tienen pensamientos del tipo: -no merezco, no soy digno, soy muy poca cosa…

Traición: Esta herida suele aparecer cuando el padre oheridas emocionales - traición la madre están ausentes, no sólo físicamente, sino también en el caso en que los padres están en casa pero no hacen caso de sus hijos.

También cuando se hacen promesas y después no se cumplen.  O cuando el niño ve que un amigo suyo ha recibido un regalo mejor que él aunque no lo mereciera. En todos estos casos el niño siente que está siendo traicionado por sus padres.

Desarrolla un tipo de personalidad controladora, y sólo confía en si mismo. Sus pensamientos y frases son: -me entiendes, ¿verdad?;  ¿sí soy claro?; ten confianza en mí; yo puedo solo, no necesito a nadie.

Estas son las 5 heridas emocionales que puedes encontrar en tu cuerpo y en tus acciones, pero ten en cuenta que podemos tener varias, por eso lo más normal es que te sientas identificado con más de una.

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¿Por qué me molesta tanto esa persona? – No es él, es tu sombra.

-Siempre que hablo con esta persona terminamos discutiendo,me molesta realmente me irrita,  sus palabras y cómo lo dice me molesta y me saca de quicio. Esta persona es inaguantable, es un egoísta, un flojo, un creído, un tacaño, un hipócrita,.. –Espera, no es él, eres tú. Esa es tu sombra.

¿Has pensado o sentido cosas así por otra persona alguna vez?

Seguro que sí, a todos nos pasa. Y por eso quiero explicarte qué es la sombra, para que puedas entender porqué te sucede esto y qué puedes hacer tú al respecto, aunque creas que la culpa es de la otra persona y que es el otro quien tiene que cambiar.

En un artículo anterior expliqué que la vida es un espejo, y que todo lo que ves en el otro es parte de ti. Tanto lo bueno como lo malo.

Cuando lo que vemos en el otro nos molesta, nos irrita o nos duele, lo que estamos viendo es nuestra sombra.

Y ¿qué es la sombra?

La sombra es esa parte de nosotros que no nos gusta, lo que no aceptamos porque lo etiquetamos como algo negativo, malo, sucio o vergonzoso.

la sombraEs esa parte de nosotros que rechazamos porque socialmente está mal vista: inseguridad, celos, envidia, culpabilidad, odio, rencor, etc.

Todo eso lo escondemos porque pensamos que si lo mostramos a los demás, no nos van a querer, nos van a rechazar y nos vamos a quedar solos.

Eso es lo que aprendimos en nuestra infancia, lo que nos enseñaron nuestros padres, profesores o amigos, cuando nos castigaban o criticaban porque nuestro comportamiento según ellos no era el adecuado.

Lo que interpreta el niño es que su esencia no es buena y que tiene que cambiar para ser aceptado.

Poco a poco ese niño irá creciendo, reprimiendo sus impulsos y escondiéndolos en alguna parte de su mente inconsciente. Y esa será la sombra que le acompañará toda su vida.

la sombraSin embargo, la sombra está oculta, pero no ha desaparecido, sigue latente en alguna parte de nuestra mente.  Y como nosotros no la dejamos salir lo que hacemos es proyectarla en los demás, y cuando la vemos explotamos.

Ese es el momento en que algo te molesta y te enfadas o te irritas.

Por lo tanto, una forma de descubrir tu sombra es observar todo lo que te molesta del otro, aplica la ley del espejo y podrás descubrir qué es lo que tienes que trabajar y sanar TÚ.

Algunas personas creen que la sombra es una característica de las personas con traumas infantiles, personas que sufren esquizofrenia o bipolaridad, personas con problemas mentales, etc…, pero no es así. Todos tenemos nuestra sombra, o ¿acaso conoces a alguien que nunca se haya enfadado o molestado por algo?

Otro tema que está relacionado con la sombra y que nos genera dolor y sufrimiento en nuestra relación con los demás, son las 5 heridas básicas. De ellas hablaré en el siguiente artículo.

Si te hice reflexionar, dale «me gusta», comparte o deja tus comentarios si tienes algo que aportar o alguna duda.

Y si crees que tu sombra está interfiriendo en tu vida y en tus relaciones, pincha Aquí y pide una cita conmigo, será un placer ayudarte.

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5 razones poderosas para liberarte de la culpabilidad.

¿Has tenido alguna vez sentimientos de culpabilidad?

  • cuando mi hijo no me hace caso y le grito
  • cuando discuto con mi pareja y le digo cosas que realmente no siento
  • cuando miento a mi madre para que me deje tranquila o para que no se preocupe
  • cuando voy a una fiesta y no me apetece
  • cuando llego tarde al trabajo
  • cuando salgo pronto de mi trabajo y dejo un montón de tareas por hacer
  • cuando creo que debería hacer deporte y no lo hago
  • cuando me como un bizcocho en vez de una manzana
  • cuando pienso no y digo sí
  • etc… etc… etc…

Por supuesto que mi pregunta es retórica, pues todos sentimos la culpabilidad en nuestras vidas, me atrevería a decir que casi diariamente.

Sentirnos culpables parece una constante en nuestras vidas hasta el punto que se vuelve algo natural, aunque eso no significa que no nos haga sufrir y esté dañando nuestro ser, físico y mental.

A continuación te voy a compartir 5 razones poderosas que te ayudarán a entender muchas cosas, y te permitirán perdonarte y liberarte de la culpabilidad que sientes.

  1. La culpabilidad es el origen de todas las enfermedades.

La culpabilidad es la emoción más corrosiva que existe.

A raíz de la culpabilidad y el arrepentimiento que sentimos después de que suceda algo que juzgamos como imperdonable (porque hemos herido a alguien o porque no hemos sido coherentes con nosotros mismos), surgen una serie de pensamientos y emociones que contaminan nuestro organismo.

Las emociones negativas como el odio, el rencor, la tristeza, la rabia, el dolor, o la impotencia, que aparecen de la culpabilidad, literalmente están liberando químicos tóxicos en nuestro cerebro, que después se esparcen por todo el torrente sanguíneo y llegan a las células de todo nuestro cuerpo.

Este proceso va deteriorando poco a poco nuestra salud y como consecuencia desarrollamos innumerables enfermedades, tanto físicas como mentales: depresión, cáncer, insuficiencia renal, hernia, fibromialgia, etc.

  1. La culpabilidad como herramienta para manejar al otro.

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Muchas veces actuamos, inconscientemente,  desde el victimismo para hacer sentir culpable al otro y conseguir nuestros objetivos.

Le comunicamos el dolor que nos han generados sus actos o sus palabras con la única intención de manipularlo.  Si conseguimos que el otro se sienta culpable, hará lo que nosotros queremos.

Tal vez esto te suene muy fuerte, y no te estés dando por aludido, pero ¿a caso no te encanta que la otra persona haga lo que tú quieres?, ¿o se comporte como tú crees que es lo correcto?

Nos escudamos en nuestras creencias, en lo que nosotros creemos que es lo correcto, la buena educación, lo que está bien y lo que está mal, e incluso creemos y decimos que lo hacemos por su bien, pero realmente sólo estamos satisfaciendo nuestro ego, el que nos dice que nosotros somos lo que tenemos la razón.

Eso, aunque no lo reconozcas, es una forma de manipular al otro.

  1. La culpabilidad que tú sientes la proyectas en el otro.

A menudo evadimos nuestra responsabilidad y lo que hacemos es proyectar en el otro nuestros sentimientos de culpabilidad . Es la ley del espejo que hemos visto en los artículos anteriores.

Si hay alguna situación en la que tú crees que la culpa es del otro, pregúntate, ¿qué tiene que ver eso contigo? ¿realmente crees que la culpa es del otro? ¿o sólo estás mirando hacia otro lado para no conectar con tus propias emociones (emociones que te harán sufrir)?

  1. Tu culpabilidad no es tuya, llevamos programas heredados.

Si ya has tomado conciencia de que eres tú quien se siente culpable por lo que ha hecho, dicho, pensado o dejado de hacer, tal vez te alivie saber que a menudo esos sentimientos de culpa no son tuyos, sino que son heredados.

La historia y sobre todo los secretos ocultos de nuestros antepasados: incestos, violaciones, asesinatos, maltratos, etc, es decir todo lo que vivieron nuestros padres, abuelos y bisabuelos, es algo que no desaparece. De algún modo todo lo que ellos sintieron se va traspasando de unas generaciones a otras a través del árbol transgeneracional.

Por lo tanto, podría haber emociones en tu vida como miedos, sentimiento de culpabilidad, deseos de protección, angustia, etc. que son los que sintieron tus antepasados y tú ahora tienes la oportunidad de sanarlos.

  1. La culpabilidad como pecado original.

Si nos remontamos más atrás en la historia de la humanidad, podemos descubrir que la culpabilidad nos acompaña como un estigma durante toda nuestra vida y su origen es religioso.  

Para el cristianismo todos nacemos pecadores y por eso tenemos que bautizarnos, para limpiar nuestra culpa, porque somos hijos herederos del pecado universal, cuando Adán y Eva fueron expulsados del Edén.

Por lo tanto la culpabilidad está en lo que se llama el inconsciente colectivo, que sería algo así como las creencias de la cultura, la religión y la sociedad en la que vivimos.

Espero que entender todo esto te ayude a ver tu realidad de otra forma, y si quieres liberarte de la culpabilidad mi consejo es que trabajes con tu árbol y que no juzgues.

No hay cosas buenas ni malas, es la vida. Sólo permítete vivir la experiencia y perdonar, a ti y a los demás. Porque todo pasa por alguna razón, aunque ahora no seas capaz de verlo.

Confía y fluye.

Ya sabes que puedes contar conmigo para lo que necesites, si te quedan dudas déjame tus comentarios, y si deseas sanar y liberar pincha Aquí y me pondré en contacto contigo para concertar una cita.

Si te gustó y te sirvió alguna de las ideas que te he contado, pincha «me gusta» y comparte, no seas egoísta jeje,  estoy segura de que esta información puede cambiar vidas.

 

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