¿Por qué mi mente cree que estoy en peligro? – Autosabotaje

En el post anterior  Facebook veíamos que el autosabotaje es la forma que tiene tu mente de protegerte porque, en alguna parte de tu mente inconsciente, hay una información que le está diciendo que estás en peligro.

Esa información son todas las creencias que has ido guardando y almacenando desde tu infancia y que definen quien eres, cómo eres, de qué cosas eres capaz  y qué cosas nunca volverás a intentar tal vez por experiencias dolorosas de fracaso.

Una de las razones por las que el autosabotaje sucede y no nos damos cuenta es que a menudo el concepto de peligro que tenemos de forma consciente  no es el mismo que el que tiene nuestra mente.

De forma consciente, entendemos el peligro como algo que está más relacionado con el daño físico, una herida, un accidente,..  Sin embargo, para tu inconsciente, estar en peligro también significa que puedas sufrir algún dolor a nivel emocional, o que puedas perder algo que es valioso para ti, no sólo material sino valores o estados como la tranquilidad, la seguridad, la compañía de otras personas, la dignidad, el orgullo, etc.

¿Cuándo entiende tu mente que estás en peligro o que podrías perder algo?

Cuando hay una diferencia grande entre los recursos que creo que necesito para afrontar la situación y los que creo que tengo.

Por ejemplo, si tengo que hablar delante de mi familia en una cena familiar, seguramente me siento tranquila porque sé que no necesito ninguna formación especial para hacerlo, por lo tanto no hay miedo porque me siento capaz.

En cambio, si tengo que subir a un escenario y hablar delante de 1.000 personas, empiezo a pensar que necesito prepararme, ensayar o estudiar sobre cómo hacerlo y poder captar su atención e influir en ellos.

Si no tengo esa preparación, el miedo aparecerá, porque creo que no tengo los recursos necesarios para salir victoriosa, y podría hacer el ridículo. Ahí está la amenaza y tu mente hará lo posible para avisarte de que hay un riesgo.

Por lo tanto, el miedo, que es la alarma, te está avisando. Tu mente te está enviando una señal en forma de síntomas físicos (ansiedad, sudor, boca seca, tensión muscular,…) para que te prepares.

Si tú no escuchas el miedo y sigues adelante sin prepararte, esos síntomas irán incrementando hasta que te quedes paralizado o salgas corriendo, y ahí es cuando se está dando el autosabotaje.

Lo curioso es que esta experiencia se quedará grabada en nuestra mente como una situación que no somos capaces de afrontar  y que lo mejor que podemos hacer es no volverlo a intentar.

Pero lo único que está sucediendo es que si tú no resuelves la situación de peligro y te preparas, entonces tu mente inconsciente toma las riendas y hará todo lo posible para que no cometas una locura.

Y para terminar, algo muy importante que resaltar:

Fíjate que dije: «cuando hay una diferencia entre lo que creo que necesito y lo que creo que tengo, y es que, que tú lo creas así no significa que sea real y verdadero.

Es decir, la imagen que tenemos de nosotros mismos a menudo deja mucho que desear, nos valoramos muy por debajo de lo que realmente somos capaces. Y de hecho, cuanto peor sea nuestra propia auto-valoración, y cuanto más baja sea nuestra autoestima, mayores serán nuestros miedos.

Mi consejo es que si has detectado que te estás autosaboteando, empieces sobre todo por revisar las creencias que tienes sobre tus propias capacidades. A veces ya estamos preparados pero no nos lo creemos.

En el próximo artículo veremos qué otros motivos, a parte del miedo, nos pueden llevar al autosabotaje.

Recuerda darle «me gusta» y compartir este artículo para que tus amigos también puedan retomar sus sueños y vencer el autosabotaje.

Que tengas un bonito día y quédate con esto: 

Lo que crees no siempre es lo que es.

Si quieres descubrir más sobre cómo hacer realidad tus sueños PINCHA AQUÍ y mantente alerta porque pronto llegarán novedades importantes.

De momento puedes enviarme un correo a info@ascen2.inkrementia.com o seguirme por Facebook para estar al corriente de todos mis eventos.

Autosabotaje – Quiero pero No lo Consigo

«Autosabotaje es cuando decimos que queremos algo y después nos aseguramos de que no suceda».

Alyce P. Cornyn-Selby

¿Cuántas veces has querido conseguir algo pero no lo has logrado?

 Si lo analizas detenidamente te darás cuenta de que no lo lograste por algo que tú mismo hiciste o dejaste de hacer.

Lo preocupante de esto es que normalmente no somos conscientes de que se trata de un autosabotaje, por lo tanto, no hacemos nada para remediarlo, porque sentimos que no está en nuestras manos.

Vivimos tan ajenos y desconectados de lo que sucede en nuestro interior, que incluso estamos convencidos de que no fue por nuestra culpa, sino que fueron circunstancias externas a nosotros las que nos impidieron lograr nuestro propósito.

De hecho siempre tenemos una justificación, aparentemente lógica, que explica nuestro comportamiento. Y eso es realmente peligroso, porque al justificar nuestros actos, tranquilizamos nuestra conciencia y nos resignamos  renunciando a nuestro sueño.

De ahí la importancia de empezar a tomar conciencia de nuestros pensamientos y  emociones, y cómo estos son los responsables de nuestras acciones.

Si miramos hacia afuera, siempre encontraremos una excusa perfecta para renunciar. Sin embargo, el que tiene claro lo que desea y no tiene ninguna duda, encontrará la forma de vencer las dificultades que le presente su entorno.

«El que quiere que algo pase buscará la forma. El que no, encontrará la excusa».

Es cierto que hay situaciones donde pareciera que está muy claro que no lo pudiste lograr por motivos ajenos a ti, por ejemplo no pudimos salir de pic-nic porque estaba lloviendo, no pudimos hacer la fiesta porque falló el catering,…autosabotaje

Sin embargo, si te das cuenta, incluso en estos casos, si miras muy detenidamente tus pensamientos o deseos, hay una parte que se alegra de que ese plan no haya salido adelante, y de alguna forma sientes alivio. De lo contrario, habrías hecho todo lo posible por conseguirlo, buscando otra forma de seguir adelante.

Lo que sucede es que el autosabotaje es muy sutil, no es tan fácil de detectar, e incluso si alguien nos pregunta, expresamos lo apenados o enfadados que estamos por no haberlo logrado. Aunque, en cierta forma es lo que tú querías, pero ni tú eres capaz de reconocerlo.

En muchas ocasiones la razón por la que abandonamos nuestro proyecto es porque las cosas no salen como las habíamos planeado, pero ten presente que la flexibilidad es una de las condiciones imprescindibles para lograr nuestros objetivos, es decir, la capacidad de adaptarte a los cambios, externos o internos, y continuar adelante sin renunciar.

Cuanto más estrictos seamos, más hay que buscar cuál es el miedo que hay detrás que nos hace caer en el autosabotaje y renunciar rápidamente ante la primera piedra. 

Ejemplos de autosabotaje:

Cuando tienes que entregar algún trabajo importante, pero no consigues ponerte con la tarea porque surgen miles de imprevistos que «no te dejan» concentrarte o empezar.

Estás a dieta pero empiezan a invitarte a fiestas y eventos donde crees que es imposible comer sano, y realizas excesos porque te sientes comprometido con el anfitrión.

Tienes una cita importante y se te olvida o llegas tarde. 

Para integrar esta información y conseguir cambios en mi vida, detente un momento, deja de leer, y trae a tu mente alguna meta o sueño que no hayas logrado, algo que pienses que sucedió por motivos ajenos a ti. Y pregúntate:

  • ¿Realmente hice TODO lo que estaba en mis manos?
  • ¿Hay algo más que podría haber hecho y no hice?
  • ¿Qué podría haber hecho o dejado de hacer para que ese proyecto siguiera adelante?
  • ¿Hay alguna razón, aunque sólo sea una, por la que no quería que sucediera, o no me importaba no lograrlo?  

Recuerda que si compras tus excusas es porque hay algo que te frena. Por lo tanto, pregúntate si realmente lo deseas, y si tu respuesta es SÍ, deja de echar balones fuera, y empieza a tomar conciencia de tu responsabilidad con los resultados que obtienes en tu vida.  

Mientras no lo hagas, todo seguirá igual. Y si deseas apoyo, pincha Aquí.

En el siguiente post hablaremos de los tipos de autosabotaje para que te resulte más fácil identificar si estás viviendo alguno de ellos. Pincha Aquí para leerlo.

Si quieres descubrir más sobre cómo hacer realidad tus sueños, mantente alerta porque pronto llegarán novedades importantes.

De momento puedes enviarme un correo a info@ascen2.inkrementia.com o seguirme por Facebook para estar al corriente de todos mis eventos.

 

Diferencias entre Creencias y Pensamientos – 2ª parte

Ayer hablábamos de la importancia de conocer la diferencia entre creencias y pensamientos ya que es una información muy valiosa que te ayudará a entender porqué actúas o te comportas de una forma determinada, y dónde tienes que hacer cambios si los resultados que estás obteniendo en tu vida no te gustan.

En el artículo anterior  vimos dos diferencias entre creencias y pensamientos:

  • Las creencias son las semillas, los pensamientos son las raíces.
  • La creencia me da el enfoque, el pensamiento crea.

Hoy te traigo otras dos diferencias más:

Las creencias sentencian, los pensamientos liberan.creencias y pensamientos

Las creencias están almacenadas en nuestra mente inconsciente y eso nos permite actuar de forma automática, lo cual es un arma de doble filo. Por un lado nos ayuda a ahorrar tiempo y energía, pero por otro lado nos condenan si son creencias limitantes.

Cuando recibimos información del exterior que nos ayuda a cuestionarnos nuestras creencias, serán finalmente los pensamientos los que nos ayuden a reprogramar nuestra mente y liberarnos de nuestras limitaciones y resultados indeseados.

Las creencias son estáticas, los pensamientos cambian.

Las creencias son estáticas e incuestionables, y no nos estamos planteando nuestras creencias constantemente porque son las que nos aportan seguridad y confianza, y nos permiten tomar decisiones y avanzar.

Aunque, por otro lado,  también son las que nos limitan y nos hacen sufrir, precisamente porque no nos planteamos que pueda ser de otra forma.

Una señora hacía un lomo al horno muy bueno cada año por navidad, al cual le cortaba las puntas tal y como hacían su madre y su abuela. Un año su hija de 6 años le preguntó: -mamá ¿porqué le cortas las puntas al lomo? A lo que la madre le contestó: -no lo sé hija, la abuela siempre lo hacía así. Pregúntale a ella.

La niña le preguntó a la abuela, quien a su vez le mandó a hablar con su bisabuela. Al llegar a ésta le dijo que la razón por la que ella cortaba las puntas al lomo era porque el horno que ella tenía era muy pequeño y no le cabía el lomo entero. 

Durante 3 generaciones nadie se había cuestionado el motivo de cortar las puntas al lomo, y creyendo que se trataba de una receta especial de la bisabuela, lo cocinaban cada año con mucha seguridad y confianza.

Esta historia es un claro ejemplo de cómo tenemos incorporadas muchas creencias que damos por ciertas y nunca nos las llegamos a cuestionar. Pero esto no significa que tenga que ser así toda nuestra vida. 

Por otro lado, creencias y pensamientoslos pensamientos, como son el resultado de todas nuestras creencias, incluidas las que son incoherentes, generan en nuestra mente un constante vaivén de pensamientos, unos 50.000 al día, dinámicos y cambiantes, haciéndonos muchas veces dudar o cambiar de opinión.

Ese dialogo interno, en la mayoría de los casos es invisible para nosotros, es decir, no somos conscientes de todo lo que pensamos.   Sin embargo, con entrenamiento podemos llegar a tomar conciencia de ese dialogo interno e incluso en cierta forma manejarlo a nuestra conveniencia.

En resumen, en estos dos artículos hemos aprendido que las creencias son las semillas de las que brota todo lo que somos, que son las que nos dan al enfoque en nuestra vida, y que son un arma de doble filo en función de si son creencias limitantes o creencias empoderantes.

También hemos visto que las creencias son estáticas pero no definitivas, y serán los pensamientos la principal herramienta que usaremos para reprogramar nuestra mente y cambiar las creencias que no nos estén ayudando a lograr lo que deseamos.

Es a través de nuestros pensamientos como trabajaremos para hacer cambios en nuestras creencias.

¿Has descubierto ya las creencias que te están condenando? ¿Sabes cómo cambiarlas?

Recuerda que todo empieza en tu mente. Si quieres que sea yo quien te ayude a hacer los cambios que deseas para dejar de sufrir, pincha Aquí y descubre lo que vas a recibir conmigo.

En el siguiente artículo vamos a hablar del auto-sabotaje (pincha Aquí para leerlo) que es la consecuencia de los  conflictos que surgen en nuestros pensamientos por las creencias opuestas que a menudo tenemos: el «quiero pero no puedo.»

Ahora dale “me gusta”  y comparte este artículo con tus amigos, recuerda que con un solo click puedes cambiarle la vida a muchas personas.

Si quieres aprender más sobre cómo manejar tus pensamientos te recomiendo este libro que para mi significó un antes y un después:
¿Qué estás pensando? – DOMINA tus pensamientos y CONTROLARAS cada suceso de tu vida – Mariana Cristi
 versión Kindle
Tapa Blanda

Si quieres cambiar tu vida, cambia tus creencias y pensamientos.

Si quieres descubrir más sobre cómo hacer realidad tus sueños pincha AQUÍ, mantente alerta porque pronto llegarán novedades importantes.

De momento puedes enviarme un correo a info@ascen2.inkrementia.com o seguirme por Facebook para estar al corriente de todos mis eventos.

¡Ya casi estás!

75%

Déjame tu mejor email para poder darte acceso al entrenamiento ahora mismo

Tu dirección será usada por Esperanza Sánchez para enviarte publicaciones, promociones de productos y/o servicios y recursos exclusivos. La Legitimación: es gracias a tu consentimiento. Destinatarios: tus datos se encuentran alojados en mi plataforma de email marketing ActiveCampaign, ubicada en EEUU y acogida al acuerdo EU-US Privacy Shield. Siempre podrás ejercer Tus Derechos de Acceso, Rectificación, Limitación o Suprimir tus datos enviando un email a info@esperanzasanchez.com o ante la Autoridad de Control. Encontrarás más información en la Política de Privacidad.